miércoles, 3 de enero de 2018

El coleccionista de recuerdos... (I)

Juan (Juan Antonio de Nicolas Armesto) y yo podríamos sentarnos a desayunar en el Waitaki un zumo de naranja con un pintxo de tortilla  y empezar a recordar aquellos años de finales de la década de los 70 y principios de los 80 en la Playa de La Arena (Zierbena); pasaríamos a comer al Hondartza una ensalada Berria sin vinagreta y nos iríamos a tomar un café a la Maloka y seguiríamos  recordando mil historias juntos. Llegaría la noche y aún nos quedarían  un montón de recuerdos que desempolvar. Y si se uniera a nosotros  Rafita (Rafa Baena Castro), entonces... Entonces, necesitaríamos más tiempo, seguramente iríamos al Kantauri,  al Punta Lucero, al Skull, a El Cargadero, a La Jayma... y no habríamos  acabado de recordar.
La vida transcurre, cada uno toma su camino, y solamente te ves de vez en cuando, pero cuando te ves... cuando te ves con alguien como Juan o Rafa... los recuerdos vuelven a aflorar, porque  esas  vivencias no están olvidadas, solamente permanecen dormidas en nuestras mentes y en nuestros corazones.
No son parientes,
pero los quieres como si fueran hermanos.
Pasa el tiempo, pasan los años,
diez, veinte, treinta y hasta más...
pero nunca  se te quitan las ganas
de volver a verles y darles un abrazo.
Más de 50 años en la escuela, día a día, dan para muchos libros de recuerdos... 
Confieso que los libros de recuerdos son los libros que más me gustan.
No hay mejor historia que la suya. Esa es la verdadera historia.
Recién he escuchado a algunos políticos de España decir que en Cataluña y en Euskadi se adoctrina a los niños y a las niñas en las escuelas. ¿Ah, sí? 
Esta es mi respuesta:
Yo empecé a la escuela y tenía la ENCICLOPEDIA DE TERCER GRADO"  de Álvarez, "intuitiva, sintética y práctica" decía en su portada. 
Costaba 65 pesetas.
Tenía 640 páginas (incluidas las tapas).
Al abrirla, después del "Prólogo" venía la "Historia Sagrada", 64 páginas. Y seguidamente los "Evangelios", 16  páginas. El único idioma era la "Lengua Española", casi 100 páginas. Otras cien páginas de la "Historia de España", escrita por alguien afín a un dictador llamado Franco.
En su página 451 hablando del denominado "Descubrimiento de América" puedo leer así: "Ninguna nación del mundo puede presentar una hoja de servicios tan limpia como la que España puede exhibir, referente a la conquista, civilización y evangelización de América. A pesar de ello, nuestros tradicionales e implacables enemigos nos acusan de crueles y de no haber hecho en el Nuevo Mundo nada que merezca la pena ser recordado.
Tales acusaciones, injustas  de todo punto, constituyen la famosa leyenda negra, que ciertos países extranjeros, apoyados por algunos malos españoles, han venido vertiendo sobre España a través de los siglos".
Hay otras 40 páginas sobre "Formación Político-Social (niños)", "Formación Familiar y Social", "Higiene" y "Formación Política (niñas)", donde se pueden leer  frases como estas:
"Las misiones  que tiene encomendadas la Sección Femenina son dos: servir a la Patria en quehaceres propios de la mujer y preparar a ésta para que el día de mañana pueda formar una familia cristiana, patriótica y ejemplar".
Un párrafo anterior explica que la Sección Femenina preparaba a las mujeres para lavar la ropa, confeccionar prendas, cuidar niños...

Este era mi único libro, compendio de libros llamado "Enciclopedia". Y esta era la educación que me imponía el régimen franquista. Y ahora, 50 años después,  a mí, que soy maestro, los herederos de ese régimen me dicen que en las escuelas de Cataluña y Euskadi no se educa, sino que se adoctrina.
Miles de alumnos y alumnas he tenido en más de 30 años dando clase. Txangel es ahora alcalde de la villa de Lanestosa y cuando fue mi alumno me daba muchos rompederos de cabeza, pero treinta años después es un sencillo hombre de pueblo que me encanta. ¡Grande Txangel! Un día  coincidimos en Zierbena, en "El Marinero", comiendo unos tigres (mejillones con tomate), unas almejas, un txitxarro a la  brasa...  Le pedí una foto, ésta. Ahora él es alcalde de su pueblo y yo sigo siendo sólo u  maestro de pueblo.... y no del mío, que en mi pueblo no hay escuela.
De joven tenía que estudiar y tenía  pocos medios para ello. Cuando suspendía algo  me sentaba en la cocina y me ponía a llorar. En ocasiones, incuso antes del examen yo ya me daba cuenta de que no sabía lo suficiente para aprobar y me ponía a llorar. No es que no estudiara, era que me costaba mucho entender algunas cosas...
Mi hermana trataba d ayudarme. Mi madre, mi abuela y mi tío Ipe no podían ayudarme en los estudios, pero me daban  lo que más necesitaba, cariño. Mi padre vivía su vida sin importarle las nuestras. Eso también son recuerdos que no se olvidan.
Un día   pude empezara  trabajar en una fábrica, la de algas de GUMMAGAR. Yo, que  me había pasado  mi juventud  estudiando, no sabía ni apretar un tornillo. Los comienzos fueron muy duros. Pero allí encontré también  amigos de verdad. Víctor María Azabal "Miliki" (derecha de la imagen superior) fue uno de ellos, el mejor. Con él a mi lado sobreviví, aprendí y fui feliz trabajando 4 años en una fábrica.  Miliki era de La Rigada, del monte, pero tenía un corazón  más grande que el monte Mello.
Más tarde también  fue compañero de trabajo Pedro Mari Sañudo (izquierda de la imagen superior), un gran  trabajador y un  grandísimo compañero también. Con Pedro, superviviente de la explosión  en un colegio de Ortuella cuando era niño,  siempre he tenido  nexos de unión... (a mí de niño me encantaba  hablar con su bisabuelo Jacinto y con su abuelo Baltasar "Naparra", que se asomaban a la ventana) jugábamos desafíos  a las damas de  chavales, a fútbol,  a palas... competimos  en la recogida de algas a finales de la década de los 90, siendo de los últimos algueros de La Arena y  me ha ayudado varios años  como juez del Torneo Maloka. Pedro ahora me llama "jefe". Es un tipo al que  le tengo mucha estima y en una ocasión, en un momento  malo para él, le dediqué una poesía que le emocionó.
Pedro siempre aparece en cualquier esquina de mi vida.

Cuando eres niño quieres hacerte mayor y cuando eres mayor te gustaría volver a ser niño. En ambos casos tienes un enemigo común: el tiempo; primero porque te parece que pasa muy despacio cuando tienes la impaciencia de ser niño y, después, porque ya no se vuelve  atrás cuando tienes la paciencia de reconocerte mayor.

A mí me gusta mirar atrás, recordar y escribir esos recuerdos. De alguna manera, es como si los volviera a vivir. Los recuerdos que son buenos me vuelven a hacer feliz al recordarlos. Los recuerdos malos no me provocan sufrimiento, los desentierro de mi memoria, los escribo y los entierro.

Aún tengo memoria para recordarlo casi todo, pero, en ocasiones, me cuesta ordenarlos en el tiempo, saber qué pasó antes y qué pasó después. Entonces, busco referencias y trato de ubicarlos.

El pasado me ayuda a comprender el presente. Y todo ello me  encamina a buscar el futuro que persigo. Y todo ello siendo consciente de que ni el pasado, ni el presente, ni el futuro dependen solamente de mí. Yo sólo controlo una pequeña parte, aunque, quizás, no tan insignificante.

No puedo determinar mi vida, pero sí puedo escribir mi historia.
Y los recuerdos son  gran parte de ella.

2 comentarios:

  1. EL LECTOR DE RECUERDOS (I)
    Ciertamente tienes un talento especial- intelectual y emocionalmente hablando - para contar historias. Enganchan.
    Como sé que te gusta disertar - y a mi también- voy a hacerlo un poco.
    En inglés se utiliza la palabra HISTORY para referirse a la Historia , en referencia a los acontecimientos históricos reales de un páis, un hecho, etc...Así, un británico hablaría de History of the UK para referirse a la historia de su país. Sencillo.
    También usan otro palabro -STORY- para referirse básicamente a todo aquello que aún habiendo ocurrido,no es de relevancia histórica convencional o es incluso ficticio o carece de "interés general"
    Sin embargo, utilizan el término habitualmente.Aquí utilizamos la palabra "historieta".Ellos dicen, la Story de mi vida es tal y tal y tal...
    Y ahí es donde discrepo yo. Y reconozco que lo British me pone, siempre me ha puesto. Pero aquí no estoy de acuerdo con ellos.
    Tal vez cosas que tú estés contando por aquí no sean History. O sí. Pero tampoco son STORY a secas
    Cuentas cosas bonitas o tristes o graciosas o curiosas pero cuentas sucesos reales que refieren a tu vida y como en el caso de hoy y que te agradezco profundamente, me mencionan a mi
    ¿Cómo va a ser una historieta? Para eso están Pepe Gotera y Otilio, que también son parte de la History, solo faltaría.
    La historia de cada cual lo es en tanto son vivencias personales, aún de niños, aún de un pueblo pequeño casi desconocido hace 40 años, pero son el imaginario colectivo de muchos chavales de esas generaciones; chavales que ahora transmitimos nuestros recuerdos a nuestros hijos y recordamos con cariño - como es el caso de hoy- con amigos de entonces.
    Y eso nunca será una Story. Siempre será una History.

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  2. EL LECTOR DE RECUERDOS (II)
    Solo deja 4096 caracteres...

    Y leer este post de hoy ( y otros muchos otros días), me ha traído gratas alegrías por tantos recuerdos que comentas y una emoción profunda al ver en tu labor algo muy parecido a lo que hizo mi padre sobre su amado Santurtzi y que finalmente publicó en 2012 tras años de grandes esfuerzos en condiciones físicas terribles.
    Contó parte de la History de Santurce, aunque para eso ya estan las enciclopiedias y manuales...pero por otro lado contó muchas vivencias de su querido pueblo, de su infamcia, de sus amigos, del hambre, de la guerra, las penurias pero también de las alegrías que le dio la vida en su pueblo. Y hasta este año, se juntó con todos ellos durante casi 50 años a comer un día al año para seguir recordando sus vidas y siendo niños las tres horas del banquete. Pocas cosas hay tan bonitas
    Por eso, para mi, su trabajo es HISTORY y con mayúsculas, al igual que el tuyo.
    Y te animaría a que lo plasmaras en otro tipo de edición, pero eso ya es cosa tuya.

    Sobre el tiempo, su lentitud o su velocidad,anhelos, frustraciones, miedos, triunfos...no voy a decir nada que no hayas dicho tú ya. Los viejos ya lo saben, los maduros empezamos a verlo y los jóvenes, ya lo descubriran, a su tiempo.

    Nombras a amigos con los que por un motivo u otro has mantenido o mantienes una relación sincera y longeva.
    Eso es difícil, creo que sólo al alcance de unos pocos. Yo sé por qué es. Y ellos también, auqnue a algunos no conozco.

    Acabo con un diálogo de película que siempre me ha encantado y hecho pensar y que la vida ha hecho real
    Película. "Las aventuras de Jeremiah Johnson", de Sidney Pollack, con R. Redford
    J Johnson es un hombre de ciudad que hastiado de la vida en ella decide refugiarse en las montañas rocosas. La vida allí es durísima y está a punto de morir pero un trampero, viejo zorro llamado Bear Craw, le ayuda. Hacen amistad y como dices tú, cada cual sigue su camino y sufre mil peripecias a lo largo de los años.
    Casualmente, un frío día de invierno,habiendo pasado mucho tiempo y mil vivencias, Jeremiah asa un conejo en su campamento y por un sendero parece Bear Craw, que le pregunta:
    - Qué preparas de cena, Jeremiah?
    Y Jeremiah, ya curtido, contesta:
    - ¿Te has vuelto escrupuloso para la comida, Bear?
    - No, solo para los amigos, contesta el viejo trampero.

    Me alegra que la vida nos haya enseñado a separar el grano de la paja y poder contarte entre los pocos que no me dan escrúpulos.
    Un placer siempre leerte

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